No es fácil cerrar Telegram en España, por mucho que el juez pro-censura Santiago Pedraz se lo haya propuesto.
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Fuente: HerQles |
La "justicia" española se ha venido demasiado arriba con la orden de bloqueo de Telegram. Realmente no parecen conscientes de la insignificancia del estado español respecto al gigante de internet.
Pedraz pretende cerrar una red social de masas utilizada por medios de comunicación, trabajadores, servicios públicos o pymes porque al oligopolio mediático español le han "robado" un puñado de sus contenidos, probablemente desde fuera de España, para difundirlos en Telegram. Resulta absurdo.
No en vano, Telegram ni siquiera se ha inmutado ante las amenazas y requerimientos. Ni siquiera han hecho el amago de contestar a las absurdas peticiones de Pedraz.
Y, si atendemos a los precedentes, este tipo de peticiones de bloqueos han sido considerados excesivos y desproporcionados en numerosas ocasiones por el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos, en casos como Yildirim vs Turquía, Wikimedia Foundation vs Turquía o Kharitonov vs Rusia, en los que se deja claro que esas peticiones de bloqueo son completamente ridículas y absurdas.
Por otro lado, el equipo de Telegram, ha logrado sortear en infinidad de ocasiones la censura impuesta por estados mucho más poderosos que el español.
Sea como sea, a través de una VPN o sin necesidad de ella, los contenidos que Pedraz intenta proteger no serán protegidos y Telegram seguirá funcionando.
Pedraz camina ahora, inconsciente, hacia una "bofetada" histórica que sentará precedente.
Redacción: @HerQles en Twitter
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